La inflación porteña saltó al 2,9% y mete ruido en la previa del dato del INDEC

La inflación de julio en la Ciudad de Buenos Aires saltó al 2,9% y metió ruido en el principal activo político del Gobierno: la desaceleración de los precios. El número quedó muy por encima de las proyecciones de las consultoras para el IPC nacional que difundirá el INDEC el próximo jueves, ubicadas en la zona del 2%. La composición del índice porteño permite esperar un dato nacional más bajo, pero dejó una señal incómoda: la inflación núcleo fue del 2,2%.

Con el 2,9% de julio, la inflación acumulada durante 2026 llegó al 19,4%, mientras que la variación interanual alcanzó el 33,2%. La apertura muestra una brecha importante. Los bienes aumentaron 1,4%, mientras que los servicios avanzaron 3,8%. Los regulados subieron 3%, los estacionales se dispararon 10,9% y la inflación núcleo, que excluye estacionales y regulados, quedó en 2,2%.

El dato supone una aceleración fuerte respecto de junio, cuando el IPC porteño había marcado 1,8%. En apenas un mes, la inflación mensual avanzó 1,1 puntos porcentuales. También aceleró la comparación interanual: el 33,2% de julio quedó 0,6 puntos porcentuales por encima del registro del mes anterior, según el informe oficial.

Pero el 2,9% porteño no puede trasladarse de manera automática al índice nacional. La explicación está en las entrañas de ambos indicadores. El receso invernal provocó aumentos extraordinarios en los rubros ligados al turismo y esos componentes tienen un peso mayor en la metodología utilizada por la Ciudad que en la canasta del INDEC. 

Mal dato para Caputo: la inflación volvió a subir en Córdoba

El caso más contundente fue el alojamiento. Los servicios de alojamiento aumentaron 29,1% durante julio. Los paquetes turísticos subieron 26% y el transporte aéreo, 21,7%. Los alquileres de vivienda, otro componente relevante dentro de los servicios, aumentaron 1,8%. 

No obstante el dato de la inflación núcleo porteña tampoco permite al Gobierno despachar el 2,9% como un simple efecto de las vacaciones. El 2,2% quedó muy lejos del salto de los estacionales, pero se mantuvo por encima del 2%. Es el número que el mercado mira con más atención porque intenta mostrar qué ocurre debajo de los movimientos excepcionales y de los precios regulados.

El 2,9% porteño no puede trasladarse de manera automática al índice nacional. La explicación está en las entrañas de ambos indicadores. El receso invernal provocó aumentos extraordinarios en los rubros ligados al turismo y esos componentes tienen un peso mayor en la metodología utilizada por la Ciudad que en la canasta del INDEC

El economista Gabriel Caamaño puso el foco justamente sobre esa diferencia. “2,9% mensual la inflación en CABA, muy por encima de lo esperado, pero con mucho componente de servicios y estacionales. La núcleo quedó en 2,2%”, señaló.

“No le va a gustar el dato al mercado local, porque está bastante por encima de lo esperado y llega en un momento de desconcierto respecto de lo monetario-cambiario”, agregó Caamaño. El salto porteño apareció justo cuando el mercado intenta descifrar el efecto sobre los precios de los movimientos del dólar y del apretón monetario.

De todos modos, Caamaño advirtió que el IPC nacional debería quedar por debajo del porteño. “Igual INDEC va a estar más abajo, eso seguro por la composición del dato”, afirmó. La diferencia metodológica puede amortiguar el golpe. No alcanza, sin embargo, para borrar la aceleración que mostró la Ciudad.

El 2,9% deja entonces dos lecturas. La más favorable para el Gobierno es que buena parte del salto provino de servicios turísticos y estacionales extraordinariamente caros durante las vacaciones de invierno. La más incómoda es que la núcleo marcó 2,2% y la inflación mensual porteña pasó de 1,8% a 2,9%. 

Fuente: https://www.lapoliticaonline.com/files/rss/ultimasnoticias.xml