Lucas Llach comparó la causa Vicentín con tener un lunar en la espalda y lamentó el embargo que le trabó la justicia federal como partícipe del mayor desfalco de la historia del Banco Nación.
“Confío en que esto se va a resolver, el mundo no puede ser tan injusto”, dijo el ex vicepresidente del Nación en diálogo con Forbes.
“Ni hablar de no haber sido corrupto, pero además ni siquiera fue una cosa negligente, es lo que correspondía a la línea del Banco Nación hacer”, dijo Llach en diálogo con Forbes.
El préstamo a Vicentín vulneró todos los procesos internos del banco, que tiene un comité de créditos que fue burlado por el directorio en la era macrista. La violación de la carta orgánica del banco es lo que aceleró el proceso judicial y lo que llevó al juez Julián Ercolini a procesar a todo el directorio, incluidos Llach y el ex titular del banco, Javier González Fraga. Fraga ya declaró y el turno de Llach llegará en marzo.
La cercanía de Llach con importantes funcionarios del actual gobierno no le sirvió para frenar el avance de la causa. Y eso que es la mano derecha de Federico Sturzenegger.
El ministro de Desregulación lo quiso meter a su amigo como vicepresidente del Banco Nación, casualmente donde tiene el lunar, y desde la Rosada lo objetaron. No sólo eso, también avalaron la continuidad del proceso judicial.
La Justicia embargó a Llach y González Fraga por fraude millonario en el caso Vicentín
Luego de la presidencia de Macri, el propio Banco Nación pidió ser querellante en la causa. Y el gobierno de Javier Milei, pese a las presiones que tuvo para dejar de serlo, decidió continuar en la senda para obligar a Vicentín a que pague.
Vicentin quedó en manos del corredor de cereales Mariano Grassia, que enfrenta el gran problema de pagar una deuda con el BNA de casi 300 millones de dólares. Ya le avisaron que se olvide de cualquier tipo de negociación ajen a la presentación de un plan de pagos.
Fuente: https://www.lapoliticaonline.com/files/rss/ultimasnoticias.xml
