El club Newell’s Old Boys atraviesa una crisis grave que tiene en vilo al círculo rojo de Rosario

El club Newell's Old Boys atraviesa una crisis grave que tiene en vilo al círculo rojo de Rosario

 La crisis de Newell’s puede dejar de ser un problema deportivo para convertirse en un dolor de cabeza para la política rosarina. Con el equipo hundido en la tabla, peleando el descenso y con números alarmantes el tema amenaza a la dirigencia local que apostó por Ignacio Boero, el presidente que asumió en diciembre.

Desde entonces, el equipo sacó 3 puntos sobre 30, obtuvo un triunfo en 19 partidos, perdió otro clásico jugando de local ante Rosario Central y es el arco más goleado del torneo. Sin embargo, fue la goleada 5 a 0 ante Lanús el que hizo rebalsar el vaso: “le hicieron precio”, se lamentaban en el club del Parque Independencia.

 El equipo pelea el descenso y solo sacó 3 puntos sobre 30, obtuvo un triunfo en 19 partidos, perdió otro clásico jugando de local ante Rosario Central y es el arco más goleado del torneo 

La caída expuso la fragilidad de un proyecto que ya consumió tres entrenadores en pocos meses y perdió a sus principales responsables deportivos, como Roberto Sensini y la estructura de la secretaría técnica.

Tras la derrota, este miércoles autoconvocados leprosos se concentraron en las puertas del club para protestar contra la dirigencia hasta que un grupo de violentos, que los socios vincularon a la barrabrava, agredió a hinchas y periodistas, robó equipos a móviles de televisión y dejó al descubierto la pasividad policial. El Sindicato de Prensa de Rosario denunció la inacción de las fuerzas de seguridad, mientras que en el canal público provincial RTS evitaron amplificar el episodio pese a haber salido en vivo.

Detrás del caos deportivo e institucional que Newell’s arrastra hace tiempo, aparece la trama política. El empresario Boero que fue concejal de Alvear por el radicalismo, llegó a la presidencia en diciembre con respaldo transversal.

Tomás Vernet, Ignacio Boero, Sergio Massa y Pablo Cerra

El presidente contó con el aval del gobernador Maximiliano Pullaro y su ministro de Educación José Goity, como otros funcionarios provinciales como Jorge Boasso, el encargado de la política previsional de Santa Fe.

También sumaron su acompañamiento sectores del peronismo al punto que el mismo Sergio Massa, que suele aparecer muy poco en público, se dio una vuelta por Rosario en la recta final de la campaña. El nexo fue Tomás Vernet, armador de Diego Giuliano, quien ya se proyecta para disputar la gobernación y Pablo Cerra, el abogado de la UOM local.

El intendente Pablo Javkin también había bendecido el armado, aunque tras el papelón ante Lanús, rápido de reflejos buscó despegarse con una frase bomba para directivos y cuerpo técnico: “Nunca me sentí tan cerca de jugar en Primera como cuando veo al equipo”.

La crisis, sin embargo, no sólo expone a la política partidaria. El club se transformó en una caja de resonancia del círculo rojo rosarino. En la comisión directiva conviven figuras de peso de la abogacía local como el decano de Derecho de la UNR, Hernán Botta, y recientemente se sumó Lucas Galdeano, presidente del Colegio de Abogados.

Apenas asumió, Boero recompuso el vínculo del club con Tapia 

El hermano de Galdeano, Julián, es un funcionario clave de Pullaro y el que impulsó a Carolina Losada a la arena política. En el club se rumorea que Lucas Galdeano desembarcó para hacerse cargo de una eventual convocatoria de acreedores una vez que finalice la auditoría aunque las versiones fueron minimizadas por integrantes de la Comisión que hablaron con este medio: “no necesariamente se ocupará del tema”, dijeron

El informe de auditoría todavía no se publicó, pero fuentes al tanto adelantaron a LPO que detectaron retiros de dinero por cifras millonarias sin ningún tipo de comprobante. “Ni se molestaron en hacer un ticket”, ironizaron. El escándalo podría salpicar a un dirigente vinculado a La Cámpora que opera como representante de jugadores y mantiene influencia en la vida institucional del club.

En paralelo, el frente económico es igual de delicado. Con una deuda creciente, la conducción decidió gastar entre 3,4 y 3,7 millones de dólares en el último mercado de pases, sin resultados deportivos que lo justifiquen.

Como si fuera poco, Boero también enfrenta cuestionamientos internos por incumplir promesas de campaña. Había asegurado que representantes de jugadores que mantienen incidencia en la política deportiva desde hace varias gestiones no iban a tener lugar en su mandato pero los socios los ven a diario en el predio de Bella Vista aunque sin cargo formal.

Además, le reprochan al presidente del club que había prometido convocar a nombres de peso para la conducción técnica como Martín Anselmi o Martín Demichelis, pero terminaron contratando a la dupla Favio Orsi-Sergio Gómez, que venían de sacar campeón a Platense pero sin resultados, duraron poco y renunciaron.

De manera interina asumió como DT Lucas Bernardi hasta la llegada de Frank Kudelka que debutó con la derrota en el clásico profundizando el desconcierto futbolístico de un equipo sin rumbo.

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