De Loredo y Mestre se enfrentan en una nueva interna para resolver quién conduce a la UCR

¿Será la tercera interna al hilo la que defina quién manda en el radicalismo de Córdoba? Hace cuatro años, Rodrigo de Loredo perdió contra Marcos Carasso, avalado por Ramón Mestre y Mario Negri. Hace dos años, hubo lista de unidad con el deloredista Marcos Ferrer como presidente. Ahora, todo se volvió a detonar y los viejos enemigos -De Loredo y Mestre- volverán a medirse.

El deloredismo compite con la marca “Generación X” y lleva como candidato a presidente del partido a Matías Gvozdenovich, jefe de bloque en la Legislatura. Por ahora, no presentó candidatos a vice. Mestre y su alianza “Más Radicalismo” postulan como titular del partido a Juan Jure, exintendente de Río Cuarto. Sus candidatos a vice son Franco Jular y Cristina Girocelli.

Este jueves, la Junta Electoral del partido, controlada por De Loredo, debería confirmar a las dos listas. Si rechaza a la de Mestre, el proceso se judicializará. En el Juzgado Federal Nª 1 tienen como idea general que haya competencia interna en los partidos. La elección está prevista para el 20 de septiembre. Y hasta el día previo hay chances de negociar una lista de unidad. Pero el deloredismo parece decidido a ir a la guerra.

Gvozdenovich, el candidato a presidente de la UCR de De Loredo, acusó a la otra lista de “peronista” y de ser funcional a Martín Llaryora. Es una jugada arriesgada: Julio Ochoa, el principal operador de De Loredo, cerró en diciembre un acuerdo con el PJ y sentó a Florencia Degano, su socia, en un alto cargo judicial. Jular, el candidato de vice de Jure, le respondió: “Creer que los radicales que no siguen ciegamente a De Loredo son peronista es cometer el mismo error que Milei, que trata de kuka a cualquiera que lo critique”. También apuntó que desde 2023 la lapicera del partido la tiene De Loredo.

Los radicales liquidaron a De Loredo y peligra su candidatura a gobernador

Lo cierto es que De Loredo empieza el proceso interno con ventaja: hay lista única de su espacio en nueve departamentos (Unión, Sobremonte, Pocho, Roque Sáenz Peña, General Roca, Tercero Arriba, Calamuchita, Río Segundo y Río Primero). Y hay lista de unidad en dos: Tulumba y Juárez Celman.

En las peleas territoriales, Mestre competirá contra De Loredo en 14 departamentos, incluyendo Capital, Colón, Río Cuarto, San Justo y Santa María, los seis grandes de la cartografía cordobesa. Si hay interna, será en estos departamentos. Ademàs, Mestre pone en riesgo su bastión, la ciudad de Córdoba. En lo personal, juega una silla en el Comité Nacional, como delegado.

Lo que realmente importa es la cantidad de congresales de cada bando. Ellos definirán la política de alianzas de la UCR en las elecciones provinciales de 2027. En disputa hay 123. El esquema de Mestre pidió 57 para acordar una lista de unidad y esquivar la interna. En Generación X aseguran que De Loredo cedió hasta 51. Por ese puñado de congresales el radicalismo va a interna.

La mayoría de los núcleos internos se quedaron del lado de De Loredo, incluyendo a las tropas de Gustavo Valdés (Javier Bee Sellares, en Córdoba) y a la de Mario Negri (con su hijo Juan). A Mestre le quedó su propio espacio (Confluencia) y Córdoba con Todos.

A última hora, el alfonisnismo de Carlos Becerra rompió el acuerdo con Mestre. Por eso, De Loredo aparece como el favorito para definir el largo pleito a su favor. Si lo logra, podrá sentarse con Luis Juez y Gabriel Bornoroni y comenzar a negociar su rol en el armado no peronista para 2027. Sin el radicalismo detrás, sus acciones bajan.

Este no es el plan original: De Loredo quería que Ferrer continuase hasta después de la elección provincial del año que viene al frente del partido, pero hace algunas semanas tropezó y no logró sumar a los dos tercios de los congresales para avalar la prórroga de mandatos. Entonces la interna fue inevitable.

En la ciudad de Córdoba también habrá una pelea descarnada. “Generación X”, el grupo de De Loredo, impulsa al histórico legislador provincial Miguel Nicolas para el Comité Capital. “Debió llamarse Generación Baby Boomer”, bromeó un mestrista en referencia a la edad del caudillo (71 años). Mestre postula a otro histórico dirigente capitalino: Pablo Farías, quien va por la reelección.

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