Mariano Borinsky se reunió este viernes en Casa Rosada con Santiago Caputo y se reavivaron las especulaciones sobre la negociación del gobierno con un sector de Comodoro Py, liderado por Ariel Lijo, para completar las vacantes de la Corte.
Tal como reveló LPO, Lijo, Borinsky, Marcelo Martínez de Giorgi y María Romilda Servini conforman un cuarteto que combina aspiraciones por escalar en el Poder Judicial con la concentración de las causas que más complican a la Casa Rosada. Mientras que Martínez de Giorgi está a cargo del juzgado que investiga la estafa $Libra, Lijo tiene en sus manos las causas de Adorni y las coimas de la Andis, que involucra directamente a Karina Milei.
El encuentro de Borinsky con Caputo, en este contexto, es un desafío directo al ministro Juan Bautista Mahiques, quien Karina Milei nombró para que consiga disimuladamente el freno de esas causas, bajo la promesa que lo postularían a la Procuración General de la Nación, cargo que detenta de forma interina Eduardo Casal desde 2016.
El problema es que también Lijo, que se mueve como primus inter pares con Borinsky y muchos de sus colegas de Comodoro Py, apuesta a recalar en el sillón de Casal. Su puesto es más que codiciado por jueces de peso porque, con la eventual puesta en marcha del modelo acusatorio, el jefe de los fiscales ganaría un poder casi inconmensurable.
Por lo demás, el nombre de Borinsky se convirtió en un comodín ante cada vacante de envergadura que aparece en la Justicia y las de la Corte no son la excepción. Aunque convertirse en supremo sea una de las apuestas que se le atribuyen tanto en el Congreso como en los pasillos judiciales, en los tribunales de Retiro dicen que el magistrado se complace con los trascendidos y se cuida de parecer ansioso.
Del encuentro entre Borinsky y el joven Caputo participó, además, Sebastián Amerio, ex viceministro de Justicia desplazado a la Procuración del Tesoro con el desembarco de Mahiques.
Desde el entorno de los funcionarios aseguraron que el presidente Milei está decidido a reformar el Código Penal pero exige que los impulsores originales, como Borinsky, lleguen a un acuerdo con Mahiques que podó ese articulado. Acaso ese sea un objetivo difícil de conseguir en medio de la disputa por las vacantes en la Corte, la Procuración, los juzgados federales y hasta la reforma del reglamento de selección de jueces que impulsan Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz.
Ariel Lijo.
En efecto, LPO publicó que fueron Karina y Mahiques los que decidieron enterrar el proyecto de reforma de Borinsky y otros colegas, que trabajaron durante dos años. La hermana presidencial y el ministro colaron subas para casi todos los delitos, menos para los de la corrupción política. El efecto Adorni dispara esquirlas sin control.
Lo curioso es que Karina volteó la iniciativa de Borinsky después de la primera reunión entre Mahiques y Milei.
Como sea, la reunión del camarista de la Casación con el asesor presidencial y Amerio demuestra que la pelea descontrolada de Comodoro Py contra el eje de Karina y Mahiques no se detiene. La interna del Poder Judicial podría tramitarse ahora también en la discusión del nuevo Código Penal.
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