El líder del sindicato del Vidrio y cosecretario general de la CGT, Cristian Jerónimo, aseguró este jueves que la reforma laboral no saldría “tal como está”. La concesión semántica acaso refleja el clima de derrota entre los senadores opositores, que ya en la tarde de este jueves reconocían que el oficialismo estaba holgado para conseguir el quórum, y la apertura de los sindicalistas a negociar apenas modificacines.
En declaraciones a Radio Con Vos, Jerónimo expresó: “no vamos a permitir que este proyecto avance tal como está”. Esa frase da cuenta de una táctica defensiva de los sindicalistas, que habrían comentado a senadores y diputados del peronismo que se conformaban con la defensa de la ultraactividad de los convenios, la vigencia de las negociaciones por rama -y no por empresa como aspira el gobierno- y la continuidad de la cuota sindical, entre otros temas organizativos que hacen a la acumulación de poder gremial. Para eso, necesitan 37 senadores que volteen los artículos que disuelven esas conquistas.
Fuentes del gobierno, sin embargo, dijeron a LPO que Javier Milei se mantiene inamovible en esos temas.
El repliegue táctico de la CGT provoca en los legisladores de Fuerza Patria y los gobernadores peronistas una queja por la falta de vigor. “Por apostar a quedarse con algo, se van a quedar sin nada”, dijo un diputado kirchnerista a LPO en reproche a los dirigentes del movimiento obrero.
Llaryora suspendió la reunión con la CGT y se desarma la cumbre de gobernadores del CFI
En las últimas horas, los tres triunviros de la CGT, el propio Jerónimo, Jorge Sola y Octavio Argüello, tuvieron dos encuentros relevantes, por separado, con los cinco gobernadores vinculados al peronismo y la bancada de Convicción Federal, integrada por ahora al bloque de José Mayans. Además, se preparaban al cierre de esta nota para el Consejo Directivo de este viernes, donde se esperaba que convoquen a un paro para el día de la sesión.
Para la primera cita, los sindicalistas se encontraron en la sede porteña del Bapro con Axel Kicillof, Gildo Insfrán, Sergio Ziliotto, Ricardo Quintela y Gustavo Melella. Allí exploraron la chance de trabajar para que el oficialismo no llegue al quórum el próximo 11 de febrero, cuando se abra el recinto del Senado, y se frustre el tratamiento de la ley.
Dos senadores del peronismo descartaron que fuera posible evitar que Patricia Bullrich lograra sentar menos de 37 senadores a sus bancas. “Están sobrados”, confesó uno con pesimismo.
Capitanich y Corpacci en el Senado.
Quintela, por su parte, conminó a Jerónimo, Sola y Argüello a “pasar a la acción”, que “pateen las puertas” de los senadores y que fuercen a los gobernadores aliados del gobierno. Uno de los legisladores al tanto de lo conversado deslizó que había senadores “tratando de convencer a los que responden a los gobernadores para que no bajen” a la sesión, algo que desmintieron cuatro de los que votan en el Senado como mandan sus jefes provinciales.
De todas maneras, el gobierno aún no tendría garantizados los votos para el capítulo de Ganancias, pese a las concesiones que evalúa Luis Toto Caputo desde hace algunos días. Cerca de un gobernador radical, confesaron a LPO que “puede pasar como el Capítulo 11 del Presupuesto, que cuando nadie se lo esperaba los gobernadores mandaron a votar en contra”, aunque la Casa Rosada había regado las provincias con ATN en la previa.
Además, estaría comprometida la vigencia del artículo 194, que establece la derogación del Estatuto del Periodista. Fuentes parlamentarias comentaron a LPO que “el miedo” penetró en senadores aliados cuando vieron que se plegó al rechazo de los trabajadores de prensa un grupo de periodistas consagrados, con pantalla y minutos de aire en los medios más importantes del país. “Hay más de 40 votos contra la derogación del Estatuto del Periodista”, desizaron dos legisladores de distinto signo político.
Como sea, el gobierno apuesta todo a una media sanción holgada para que los diputados no se animen a introducir modificaciones o rechazar la ley, pero hasta los libertarios admiten que por el recambio parlamentario el oficialismo tiene ahora más facilidades en el Senado y una tarea más ardua para aprobar leyes polémicas en la otra cámara.
Dentro del bloque peronista, por caso, hay cinco legisladores de extracción gremial. Más allá de su unidad en la acción, cada cual expresa líneas distintas.
Vanesa Siley, que tiene línea directa con Cristina Kirchner, terminó concentrando la articulación de los diferentes proyectos alternativos a la reforma laboral de Javier Milei. Sergio Palazzo, secretario general de La Bancaria, Mario Paco Manrique, dirigente del SMATA, y Hugo Moyano, hijo del homónimo referente camionero, pertenecen al espectro de los que considerarían un triunfo que se mantengan la ultraactividad, las negociaciones por rama y la cuota sindical.
Y por último, el titular de la CTA, Hugo Yasky, que estuvo en la marcha del sindicalismo en Córdoba este jueves. Allí, su colega de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, tildó de “cagones” a los gobernadores.
Siley, Palazzo, Moyano y Yasky.
Fuente: https://www.lapoliticaonline.com/files/rss/ultimasnoticias.xml
