Marco Lavagna renunció este lunes porque el nuevo índice de inflación arrojó una suba de 3,4 por ciento y el gobierno le pidió que no lo difunda.
Fuentes al tanto de la situación comentaron a LPO que el economista se negó a convalidar el papelón, después de haber anunciado que el organismo ya estaba en condiciones de publicar los datos con la metodología de estreno.
El propio Luis “Toto” Caputo blanqueó la tensión entre Javier Milei y Lavagna. “Marco tenía como fecha para implementarlo ahora. Con el Presidente siempre tuvimos la visión de que había que implementar el cambio una vez que el proceso de deflación esté totalmente consolidado”, confesó en una entrevista concedida a Radio Rivadavia.
La explicación de Caputo hunde al gobierno en el ridículo porque supone que Milei acepta que se publiquen los datos de la inflación recién cuando el resultado lo favorezca.
En su argumentación, el ministro de Economía sostuvo que “no hay necesidad de cambiar ahora el índice” y que “da igual, da prácticamente lo mismo”. “Vamos a mantenerlo hasta que el proceso de deflación esté consolidado. No hay fecha del cambio”, afirmó para cerrar la discusión.
Sin embargo, la escandalosa decisión del gobierno habilita una avalancha de juicios de los tenedores de bonos que ajustan por inflación, un escenario similar al que se produjo desde el primer gobierno kirchnerista.
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